
Y vas a morirte…
Una muerte sin sentido
Sólo porque has elegido
Ser una rosa negra
Cuando eras un diamante
En bruto negro y brillante.
Esa piedra que iba yo a facetar
Y pulirla con el alma.
Tú me negaste el placer
Dejándome ya sin calma
Con un dolor tan agudo
Que me traspasa sin piedad,
Queriendo matar mi muerte
En oscura soledad.
...
Y, sin embargo, ahora descubro
que estuvo bien, que asi debia ser
pues las rosas son debiles
como lo eres tu,
y los diamantes son fuertes
como lo soy yo.