
Te doy mis besos sangrientos,
de sangre real y verdadera.
Real porque es la sangre
de la princesa de las tinieblas.
Verdadera porque mana
cual manantial de mis venas.
Besos porque te alcanzan,
te rocían y te empapan
con dulzor sanguinolento,
con calor de humanidades
perdidas en los vientos,
más allá de las tempestades.






