Death

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domingo, 8 de junio de 2008

Khala


Quisiera ser tan pequeño que tus ojos no me vieran,
volar entre tus sueños, siguiendo cuando despiertas.
Parásito invisible que con tu vida viviera,
con tus sentidos sensible, vulnerable a tus vivencias.
Ente nómada en tu cuerpo, habitante sin morada,
recorrerte por entero, dentro y fuera y en tu karma.
Morar dentro de tu mente por tiempo ilimitado,
escapándome suavemente sin haberte molestado.
Meterme en tu corazón haciendo trampas, travieso
duendecillo, en la razón alterar sus sentimientos.
Enredar las conexiones del corazón al cerebro,
acelerar pulsaciones creando sentidos nuevos.
Salir al exterior, deleitarme en tu figura,
microbio a la sazón perdido en tu tesitura.
Entrar en tus ojos verdes de piruéticos torbellinos
y quedarme para siempre atrapado en sus remolinos.
Triste gorgojo en tu sino, en tu vórtice cayera;
y en busca de su destino, enfermo de amor muriera.
Ese ser que altivo fuera, y de orgullosa mirada,
por otra más altanera, interiormente desangra.
Su soberbia ha caído y a tus pies se ha derrumbado,
completamente vencido a tus manos entregado.
Suplica como un mendigo un poco de tu calor,
se arriesga a cualquier castigo para robarte tu amor.

domingo, 1 de junio de 2008

Kenkha

En tus dorados cabellos quisiera enredar mis manos,
entrelazando mis dedos, cada mechón anillando.
A la luz de tus verdes ojos enceguecer mi mirada,
deslizarla por tu rostro hasta tu boca, y cerrarla.
Con mi lengua investigar la cavidad de tu boca
y con tu lengua bailar alguna canción melódica.
Recorrer con mis labios, todo tu cuerpo besando;
aplacar mi sed de años, tu blanca piel saboreando.
Dormir una siesta eterna, soñar con tu amor amado,
reposando mi cabeza entre tus pechos rosados;
y encontrarte, al despertar, entre mis brazos perdida;
tu figura memorar, mientras tú sigues dormida.
Mis manos calor brindarte, y mi pasión retraída;
con mi cuerpo cobijarte, y colmarte de caricias.
Poseerte por completo, perder en ti mi razón,
obnubilado en tu sexo y fundiéndome en tu interior.