Death

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domingo, 13 de julio de 2008

Entrega



Cabecita de león maniatado por un angel,

prisionero de un amor, del infierno era este angel.

Ojitos color de luz atrapados en un mar,

el ángel eras tú, al demonio quisiste besar.

Boquita sabor a carne, dulzura de ojos de sal,

el demonio quiso amarte y, al demonio fuiste a amar.

Naricita juguetona, por qué quisiste jugar?

No te diste cuenta acaso que esa no era la verdad?

Y tus manos... Oh, tus manos! Cuánta suavidad sutil;

cuántas veces acariciaron lo que entonces te hacía feliz.

Y tu voz, tanto dijera... Tantas palabras de amor

en un oído cualquiera, susurrante corazón.

Y tú, corazón bueno, explicaste alguna vez

lo que llevabas dentro, y que guardabas con fe?

Orejitas de astronauta, escuchaste sin oír

lo que pudo ser muy triste o pudo hacerte reír.

Angelito lindo, por qué entregaste tu alma al diablo,

jurándole sin saber, tanto amor en vano?

Robaste un trozo de cielo y en él iba una estrella,

la tiraste y no sabías que esa estrella era tu vida.

Volaste sin tener alas, en busca de un amor,

y ese demonio que amabas te ayudó.

Cabecita de duende, tu pelo prendido en el viento quedó;

y así, también en suspenso, quedó tu amor.

El infierno te nombró, estatuita de marfil,

pero tu angel murió y el infierno quedó sin ti.

sábado, 28 de junio de 2008

Una Canción Cualquiera

Un día de tantos bajo el cielo de abril,
un árbol silbando una canción sin fin.
Un pájaro helado en un nido de piel,
un trino ahogado en un sorbo de miel.
Una flor dormida en un lecho de auroras,
una estrella perdida en una canción de horas.
Una luz que se rompe en una muralla oscura,
una verdad que se esconde en torrentes de dudas.
Una imagen alada de voces inciertas,
una pregunta callada y una canción de respuesta.
Un mar incrustado en arenas desiertas,
un sol olvidado en la noche despierta.
Mil perlas volando en sonrisas de luna,
y alguien cantando una canción de aceitunas.
Montañas de lana en un marco sin tiempo,
horizontes de esperanza y un casi silencio.
Remolinos de ausencia en espejos de pena,
y la tenue cadencia de una canción sureña.
Nubes de algodón en un cielo de cera,
tan sólo una canción, una canción cualquiera...

miércoles, 25 de junio de 2008

Montada En Mi Estrella Fugaz


Desde arriba, en una estrella veo la vida pasar;
mientras converso con ella, no ceja el tiempo en su andar.
Pasó un rayo violento, llevaba al amor en su espalda,
lo vi por sólo un momento y se perdió en la nada.
Allí la luna plateada, reina del firmamento,
de los romances guardiana, en su trono de aire y viento.
Pasan las nubes siniestras guardando la lluvia en su ser
y, al arribar, la tormenta las hace desaparecer.
La noche esparce sus sombras sobre el mundo adormecido,
y una suave voz que nombra todo cuanto se ha perdido.
Mi estrella emprende vuelo, llevándome a pasear;
recorro los mares del cielo montada en mi estrella fugaz.
El mundo se ve pequeño, casi insignificante;
todo parece un sueño cuyo fin se ve distante.
Me río del mundo falso pues, encontré la verdad
sin buscarla, aquí en lo alto, aquí en la inmensidad.
Y me voy muy lejos volando hacia cualquier lugar.
Alegre, me voy cantando, montada en mi estrella fugaz.

martes, 24 de junio de 2008

Navidad

La luna se escapa entre copos de nieve,
de nubes de azufre, de almíbar, de piel.
Se acerca el trineo de Papá Noel.
Es la Navidad de una noche oscura,
cubierta de frío, de hielo, de amor.
El árbol de luces de todo color.
Es la medianoche del día Sagrado,
de olivo, de muérdago y de laurel.
El Niño ha nacido otra vez en Belén.

domingo, 22 de junio de 2008

Aurora Del Mañana

Abro mi ventana
Y miro las calles oscuras,
Pienso en la vida lejana,
Creo que ha sido muy dura.
Es de noche,
Hace frío,
Pasan coches
Y hacen ruido.
Yo los miro
Con hastío,
Y suspiro,
Y sonrío.
Ya te veo entre la gente,
Te llamo y no me oyes,
Te llamo inútilmente;
Mientras tanto, pasan coches…
Tu cabello despeinado,
Vestimenta desgreñada,
Recién te has despertado
Y hay sueño en tu mirada.
Pantalones ajustados,
Camisa a todo color,
En los bolsillos ni un centavo,
Vas buscando un mundo mejor.
Con tu perra y con tu hermano
Van camino del amor,
Van tomados de la mano
Como signo de calor.
Te vas, ya te has ido,
Con rumbo hacia el mañana;
Finalmente te he perdido,
Cierro la triste ventana.
Pues es de día
Y hace frío,
Y todavía
No he dormido.

Son Todos Siervos Menos Yo

Hay quienes mandan todo el día
y quieren jugar con tu vida.
Hay quien te muestra ya su rostro,
que quiere siempre ser más hosco.
Son todos siervos, siervos son,
quien más, quien menos, todos son.
Hay quienes hablan del amor y de la vida,
y ni siquiera saben qué es el uno y qué es la otra;
pero, sin embargo, dicen cada día
que el uno es esto, que esto es la otra.
Son todos siervos, siervos son,
quien más, quien menos, todos son.
Hay quienes mienten por necesidad,
otros mienten siempre, total qué más les da.
Hay quienes juran por dios y por el cielo,
y mienten porque están anclados al suelo.
Son todos siervos, siervos son,
quien más, quien menos, todos son.
Todo es mentira, no existe la verdad,
todo es mentira, todo es falsedad,
todos aparentan, nadie es como es,
se muestran distintos y no pueden ser.
Son todos siervos, siervos son,
quien más, quien menos, todos son.
Déjenme sola, quiero volar,
mi mente quiero liberar.
Pero no puedo, no me permiten
helar mi alma y se derrite.
Y son todos siervos, siervos son,
quien más, quien menos, todos son.
Son todos siervos, menos yo.

lunes, 26 de mayo de 2008

H2O


Llueve mi amor en el infinito cielo de tus ojos.
Tu risa cristalina es el manantial de tus labios rojos.
La sombra de tu presencia
oscurece la nada de mi ausencia.
Y, en el fondo de las aguas de mi llanto,
apareces tú con tu endiablado encanto.
Recorro los puertos de tu pelo,
las bahías de tu profunda mirada;
las nubes de tus pestañas
que enturbian la claridad de tu cara.
Dos ríos de ilusiones
son tus cejas marrones.
Me reflejo en el lago de tu pecho,
y me apoyo cual se apoya la nariz sobre un espejo.
Tu cabellera rubia es el arroyo
de las múltiples angustias,
de las límpidas cascadas
de mis lágrimas de lluvia, saladas.
Es tu amor, hielo que no se derrite;
es mi amor, agua candente que permite
derretir, volver agua tus ansiadas palabras
de amor, para secar mi húmedo dolor.

El Lago Azul

El lago azul se quedó en la noche solitario;
su fría agua tembló con el viento mercenario.
La luna se miró en ese gélido espejo
y al instante se borró su pálido reflejo.
La oscuridad lo cubrió con su manto de negrura;
el lago azul se perdió, del bosque, en la espesura.
Los árboles con sus ramas lo fueron aprisionando,
sedientos bebieron sus aguas, que se fueron agotando.
Esas hambrientas fauces poco a poco se colmaron
y, del lago azul, el cauce seco sólo dejaron.
En la noche oscura y fría el lago azul se murió.
El bosque entero reía y una lágrima brotó
del cauce que todavía, aunque ya seco, no
morir aún quería. Y el cielo entonces lloró
larga y profundamente hasta que el día nació,
entre nubes solamente, pues el sol no brilló.
Constante, copiosamente por largo tiempo llovió
hasta que, lentamente, el lago azul revivió.

sábado, 24 de mayo de 2008

Elegía A Los Ojos Del Sol

Tienen vida los ojos del sol,
verde botella de árbol sin flor.
Canción de juguetes que cantó el abuelo,
se han robado un trozo de cielo.
Una aceituna roja mordida,
una niña desnuda y perdida.
Va la novia feliz al altar,
sonríe sonrisas la boca del mar.
Medalla de oro tirada en la arena,
un tímido amante que llora de pena.
Un plato de sopa en la humilde mesa,
la daga asesina cortando cabezas.
El amigo querido que tiende una mano,
el tibio recuerdo de un ser amado.
El hombre clavado en la cruz sangrienta,
un gato maullando en la noche desierta.
Las nubes se visten de blanco color,
tienen vida los ojos del sol.