Death

Death

jueves, 22 de mayo de 2008

Inseguridad

Una vaga esperanza me ilumina, una leve creencia, una inspiración,
que hacia el frente mis pasos encamina y me lleva más allá de la razón.
Sorteando bloques de piedra inusitados, van mis pies, sin moverse, caminando
por torrentes de vientos alborotados que, el camino me van intransitando.
Ese sórdido ente imaginario me conduce a través de las tormentas;
con él corro en pos de algún milagro que destruya todos mis burdos esquemas.
Con lluvias torrenciales que me empapan, sigo firme en una búsqueda absoluta;
no me importa si la vida se me escapa, quiero aunar mi mente disoluta.
Truenos caen sobre mí, voy eludiendo; natura diosa voy desafiando;
el peligro sobre mí se está cirniendo y no me amedra, no podrá hacerme daño,
pues en alas de espejismos voy siguiendo a ese ser que mi vida está guiando;
y, aunque errático sueño, yo sabiendo, deberé tras él seguir andando.
Van cuajándose las nubes de cartón, con las gélidas lunas los soles caldos;
mientras tanto, voy vagando a la sazón ese círculo infinito, que girando
embarulla totalmente mi conciencia. Se rebela mi mente y va explicando
desatinos que guardan sus experiencias y que, oscuridades diurnas apagaron.
En la espátula del itsmo intransigente, erecta entre verdad y fantasía,
robaré alguna norma que, vigente, pueda utilizar como una guía.
Entre tornados y torbellinos, que guturalmente depara el tiempo,
en alguno de ellos hallaré mi sino, alguno perdido con mis sentimientos.
Entre brújulas que giran alocadas al compás de imanes que las hipnotizan,
mi ruta, que es futuro, está signada; aunque nieblas, mi visión obstaculizan.
Y entre escuálidas sombras voy sintiendo que al final una luz está brillando;
y tal vez, yo ya me esté muriendo, quizá la muerte es quien me está esperando.